Un casino que subsidia a los cines en Corrientes

Los cines tienen sus ingresos de manera clara. Lo que cobran de entradas se le retira el 21% de IVA e INCAA (lo que genera los fondos para los subsidios al cine nacional), y al neto se le saca entre un 35 a 60% para que vaya a las distribuidoras, eso dependerá de la película y de su semana de proyección.

Se podría decir que con lo que les queda de entradas sirve para cubrir los costos generales y lo que ingresa por el candy o pochoclo es la parte de ganancias. 

Es por eso que los cines ponen promociones, porque necesitan que la gente vaya para comprar pochoclo… pero tampoco pueden poner las entradas muy bajas porque las distribuidoras protestan porque no ganan por el pochoclo ellos.

¿Cuál es el cine más barato en la Argentina? El Gaumont, del INCAA, pero es un caso aparte porque es para difundir cine nacional y así asegurar la permanencia en cartel de estrenos que comercialmente no se pueden sostener en los complejos grandes. Los Espacios INCAA de todo el país también deberían hacer eso, pero a veces se olvidan y mandan los estrenos de Hollywood. Pero es otro tema.

El ticket promedio pagado en la Argentina durante este mes de septiembre es de unos $83 según los reportes de Ultracine. Este número sale de todo lo facturado en el país por entradas dividido por la cantidad de tickets vendidos. 

Hay un cine en Corrientes, la empresa Cines de Costa, que tiene por promedio $29,95 en estos últimos días. Significa que a las distribuidoras les está pagando a lo sumo $12 por entrada. Lo cual es muy raro que lo acepten. ¿Cómo se sostiene en sus ingresos generales? La respuesta parece simple: el cine es de un casino. 

Hay casos como el Village Maipú donde también se construyó para que el casino tuviera posibilidad de ser más amplio, pero ahí el operador es Village, no el casino. Y si bien es el peor cine en venta de entradas de la ciudad de Mendoza y alrededores, seguro el costo de alquiler no es caro… porque el dueño de todo es el casino del predio llamado Arena Maipú.

Pero el caso de Corrientes es un nuevo modelo de negocios en la Argentina posiblemente, cine que se mantiene por el pochoclo y los fichines, es decir que está funcionando como ancla el cine para que también acerque posibles usuarios a las maquinitas.

Un caso muy raro donde incluso los niños pasan por la sala de máquinas antes de entrar en el cine, cosa extraña hasta para Las Vegas.

Fuente: Cines Argentinos